El Cueto de San Mateo (también
nombrado "Cueto de Llombera" en los mapas
actuales del Instituto Geográfico Nacional),
tiene una altitud de 1609 m y está
enclavado casi en el centro del Concejo de Gordón,
siendo su mejor atalaya dado que ningún obstáculo
impide la contemplación de sus tierras desde
la cumbre.
En su cima se unen los términos de La Pola al
oeste, Santa Lucía al norte y LLombera al sureste.
Es una gran mole cónica de blanca roca caliza,
que destaca por su compacta figura siendo perfectamente
distinguible desde más allá de la ciudad
de León.
Se alcanza su cumbre fácilmente por cualquiera
de sus vertientes, aunque con esfuerzo; pero sin duda,
la manera más sencilla es desde Llombera, ya
que se parte de una considerable altitud (1240 m) y
por la collá Gustillo y la llomba de la Corredera
que nos sitúan de manera escalonada a escasos
150 metros de la cumbre.
En la vertiente de Pola se sitúa la famosa "Cueva
del Santo", donde la tradición
asegura que San Mateo llevó su vida de eremita.
Es de gran bocana pero poco profunda.
Hacia Santa Lucía se precipitan las inclinadas
laderas de Fayabajo y Fayarriba y hacia Llombera destaca
la feraz y sin par campera de Samés, situada
a sus mismo pies y recogida además por las peñas
calizas de la Fermosina y la Chafariza con sus respectivos
y coquetos faedos.
Cuenta
con fuente, abrevadero y un refugio de reciente construcción,
siendo lugar privilegiado para la contemplación
de los muros verticales del Cueto y al mismo tiempo,
hacia el este, balcón maravilloso sobre el majestuoso
hundimiento de Vega Fonda.
En la cima existe un monolito de cemento, vértice
geodésico de 2º orden y una maltrecha cruz
con buzón de cumbres instalada por el grupo de
montaña "Collalampa" de Santa Lucía.
Es una cumbre muy visitada y objeto de deseo de grupos
de montaña tanto de León como de la provincia
hermana de Asturias, que la visitan con regularidad.
Sin grandes esfuerzos ni prisa excesiva, se alcanza
su cumbre desde Llombera en 1'45 h, y en unas 2,30 h
desde La Pola y Santa Lucía.