En este
juego dos adultos cruzan los brazos y se agarran las manos
estirando los brazos para formar una silla donde se pondrá
sentado a un niño pequeño y se canta:
A la silla de la Reina
Que nunca se peina
Un día se peinó
Y quinientos piojos sacó.
A la silla de la reina
Que nunca se peina
Un día se peinó
Cuatro pelos se quitó
Uno, dos, tres y cuatro…
A la silla de la Reina
Que nunca se peina
Un día se peinó
Y la silla se rompió.