Ingredientes
:
por
cada huevo

|
|
Tamizamos
la harina agregándole la levadura.
Se baten los huevos, la sal, el aceite, el vino y el anis.
Después
se añade la harina, removiendo y amasando hasta
que la masa no se pegue en los dedos.
Se
extiende la masa hasta que quede muy fina.
Se
cortan trozos irregulares y se fríen en abundante
aceite.
Una vez fritas, se van colocando en capas en una bandeja
y espolverando el azúcar
|
|
Para los neófitos y gente
de pocos fogones:
Hay que lavarse bien las manos antes de meterse en harina;
trabajar con paciencia y mucho cariño los ingredientes,
batiendo primero el huevo al que le iremos agregando los demás
componentes poco a poco.
Controla el fuego; al principio empieza con fuego fuerte,
pero redúcelo para que no se te quemen las orejas,
las de carnaval, se entiende.
A la hora de freír, si lo ves crudo para ir estirando
la masa, cortando, friendo y añadiéndole el
azúcar, pide ayuda al primer infeliz despistado que
ande por casa, prométele probar la primera oreja que
salga, calentita y crujiente, a ver si cuela.
Si no cuela, no te desanimes. Y disfruta durante la hora y
media larga en la cocina.
No abuses del anís mientras cocinas, que aunque no
tengas que conducir, no es bueno exagerar. Y vale.
Utensilios:
Sartén grande con aceite muy abundante. A
medida que se va friendo se irá reduciendo.
|
|